jueves, 27 de agosto de 2020

Tarta de Queso Quemada


¡Qué no os deje engañar el título! Tanto si eres adict@ al queso como nosotras como si no, la verdad es que esta tarta es a prueba de pardillos, es imposible que salga mal y darás más que una grata sorpresa a tus invitados. Pero si os atrevéis a seguir más adelante de estas líneas, aún tengo unos cuantos motivos para intentar descorazonaros:

- Si estás a dieta, este no es el mejor lugar para que andes pululando. Si te da un ataque de ansiedad, lo negaremos todo. Mí no entender, mí no saber.
- Si no puedes tomar azúcar, ni todas las inyecciones de insulina del mundo podrán revivirte.
- Si no puedes tomar lactosa, atente a las pedorreicas consecuencias.
- Si eres vegano, también eres masoquista porque si leíste queso, no sé qué haces leyendo ya por esta línea.
- Si crees que ya tenías definido tu postre/tarta ideal y nada podría hacerte cambiar de idea, ve cogiendo cita en el psicólogo para encauzar el desorden mental que puedes experimentar.
- 💀💀💀 ¡Cuidado! Danger! Danger! 💀💀💀


Si ya has llegado aquí, es que te gusta vivir la vida tan peligrosamente como nosotras... y es que siempre lo digo, la mejor forma de evitar la tentación es caer en ella. Así que ya metidos en faena, os vamos a enseñar a hacer la tarta de queso más buena del mundo, ni la New York, ni la japonesa ni leches en vinagre ahí va la hostia Paxi!! que a los vascos no se les porfía hombre yaaaaa....la mejor es española y se hace en Donostia, en el Restaurante La Viña. Es tan popular que turistas de todo el mundo van expresamente a probarla y ahora que con la pandemia uno no puede viajar como quisiera, te la llevamos a casa para que tú también puedas probarla.

Para hacer esta tarta no vamos a usar un molde convencional, necesitamos que las paredes sean más altas de lo normal, entre 15-20 ctm con un diametro entre 24-26ctm, así que contando con la colaboración de Vitrinor, vamos a usar su cacerola Dragon Pro, que además de darnos las medidas perfectas, sus asas metálicas nos permiten usarla en el horno sin problemas.

Las cantidades que os voy a pasar es para una tarta de unos 2kg pasadillos, osea que obtenéis para unas 12-14 raciones normales, o para 1 persona si el comensal es mi cuñado (no es broma). Si queréis hacerla más pequeña, dividid los ingredientes por la mitad, aunque luego os arrepentiréis de no haber hecho la grande...Lo único esencial y primordial, es que TODOS los ingredientes estén a temperatura ambiente, así que recuerda sacarlo con varias horas de antelación del frigo y que ninguno puede ser light, todo tiene que ser con su grasa lo más completa posible.




Tiempo: 5' preparación, 50'/60' cocción.

Ingredientes: 

  • 1kg queso crema tipo philadelphia
  • 1/2 l. nata min 35% grasa.
  • 300g azúcar
  • 5-6 huevos
  • 60g harina trigo/maicena (2chda sopera aprox)
Opcional: vainilla / limón

Lo primero de todo será precalentar el horno a 220ºC, arriba y abajo, con aire forzado si lo tienes, el batallón completo de infantería y los misiles tomahawk, a tope con la cope!!

Ahora en un recipiente profundo, mezcla todos los ingredientes, no hay orden predefinido.











NO necesitas montar los huevos con el azúcar, NO necesitas montar la nata, NO necesitas añadir la harina en un paso especial para que no forme grumos, NO nada....Sólo necesitas que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente para que sea más fácil incorporar el queso con el resto de ingredientes. 

Es completamente opcional, pero si quieres puedes aromatizarla raspando un poco de la vaina de vainilla o usando esencia también. Si te gusta el toque a limón mejor, puedes raspar un poco de piel. La receta original no lleva aromas.



Puedes hacerlo con unas varillas a mano y algo de paciencia si la cantidad es grande, pero también puedes usar varillas eléctricas o cualquier máquina tipo kitchen aid, incluso una batidora de mano, apenas te tardará 2-3 min, basta con que todos los ingredientes estén homogéneos y listo. La cantidad de huevo....pues dependerá de los que compres, si son L con 5 tendrás bastante, si son M necesitarás uno más. 

La cacerola es antiadherente, pero vamos a usar papel para que sea más fácil desmoldarlo luego. Puedes usar un par de hojas, o cortar un buen trozo si es de rollo como el nuestro. El truco para forrar el molde más fácilmente es mojar el papel y estrujarlo un poco, se ablandará y será más fácil cubrir todo. No es necesario que quede perfecto, uno de los encantos de esta tarta es su aspecto rústico.


Vierte la mezcla de queso en el molde y mete al horno a media altura. Baja la temperatura a 180ºC y hornea por unos 50min. aprox. Durante el horneado verás que sube...mucho!! perfectamente dobla su tamaño e incluso puede asomar por los bordes. Si usaras un molde tradicional, podría rebosar y es lo que no queremos, por éso es muy importante que los bordes sean altos. 


Pasados esos 50', déjala en el horno apagado unos 10min más con la puerta entre abierta para que vaya liberando temperatura. Pasado este tiempo verás que la costra superior es bastante oscura, de ahí el nombre de tarta quemada, y además aún está muy temblona, pero no te preocupes, no está cruda, está perfecta!! 

Deja que enfríe del todo a temperatura ambiente, volverá al mismo tamaño que tenía cuando la masa aún estaba cruda. Para desmoldarla será más fácil si la dejas reposar unas horas en el frigo, yo la dejo durante toda la noche, así que puedes preparar esta tarta la víspera a cuando vayas a usarla.


Con ayuda de una tapa plana o un plato, vuélcala con cuidado y despega el papel, sale con facilidad. Vuelve a colocarla al derecho para servirla....el sabor no cambia pero la presencia sí!!

Para servirla es mejor del tiempo o muy poco fría, así que es mejor si la sacas con algo de antelación del frigo. De esta forma tendrá la textura cremosa perfecta que es lo que caracteriza a esta tarta.




No es necesario acompañarla de nada, ya de por sí sola es una delicia. Pero yo que no soy muy aficionada al dulce, me gusta algo de ácido, así que la pondremos con un culís de moras  y algunas frutas rojas. Si quieres darle un toque algo crujiente, puedes espolvorear una cucharadita de crumble, lo preparamos sin fruta y siempre tenemos reserva en la nevera, dura mucho tiempo y es ideal para dar un toque a tu yogur o helados, pega con todo!! 

Bueno, ya si eso cuando la pruebes....nos cuentas qué tal llevas tu nueva adicción!  😆




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