jueves, 1 de diciembre de 2016

Sopa de Miso - 된장찌개 Doenjang Jjigae



Ha llegado el frío de golpe y mis notas del TOPIK aún no han salido, así que mientras sigo esperando y para calentarnos, os voy a enseñar a hacer la sopa de miso típica coreana, que no tiene mucho que ver con la japonesa, pero que en ambas culturas son un básico de la cocina como aquí lo es el puchero: el doenjang jjigae 된장찌개, doenjang es pasta de soja fermentada/miso y jjigae es potaje/ sopa.

Para preparar la pasta de miso, doenjang 된장 de aquí en adelante,  desde cero hay que echarle ganas y tiempo, además de tener espacio... cosas que a estas altura de la vida ya casi nadie tiene. Por el momento, os resumiré un poquito cómo se consigue ya que necesitamos por lo menos un año completo desde que se comienza la receta hasta que se consigue el resultado final: las semillas de soja una vez remojadas se cuecen, se escurren y se trituran hasta conseguir un puré seco que se moldea en forma de bloques, se deja secar unos días en un lugar cálido, normalmente en cajas de cartón llenas de paja, hasta que sea lo suficientemente firme para colgar en un lugar que le de el aire y el sol, pero que no se moje. 


Así colgadas permanecerán unos 3 meses hasta que estén bien secas. Desprenden un olor bastante terroso y potente, que aunque no es desagradable, es preferible no tenerlo siempre cerca, por éso digo que es mejor tener espacio. A los tres meses se introducen en recipientes de cerámica grande similares a los que se usaban aquí para hacer las aceitunas y conservar la carne de las matanzas. A la salmuera se le suelen añadir guindillas y jujubas, además de trozos de carbón para absorber los olores.



Se tapa y se deja macerar por lo menos otros dos meses. Antiguamente se hacía en cada casa y en grandes cantidades porque se usa todos los días, en cada patio se podía encontrar dos o tres vasijas como estas a la vez, cada una en un estado diferente...ahora hay marcas que lo hacen de forma tradicional y te puedes encontrar extensiones de vasijas como estas.


Transcurrido el tiempo suficiente, se sacan los bloques de la salmuera y desde este punto vamos a conseguir otra receta más. El líquido colado se hierve durante unos 40 minutos y conseguimos la salsa de soja. Aviso que echa un pestazo mientras hierve que ni se os ocurra hacerlo dentro de casa, mejor al aire libre. Dura indefinidamente en recipiente cerrado, así que ya sabéis de dónde sale la salsa de soja. Los bloques se vuelven a machacar y la pasta se pasa a un recipiente más pequeño para que siga fermentando...otros 6 meses!!


Y después de un año o más, porque depende de la temperatura y el grado de humedad ambiente, tenemos por fin el doenjang listo para nuestra sopita. Como ya os veo tirándoos de los pelos, para conseguirla no tenéis que esperar un año, sólo ir a vuestra tienda especializada de confianza y escogerlo en el formato que más os convenga.


Si alguien de verdad está muy interesado en ver el proceso paso a paso, puede contactar con nosotras y lo publicaremos, siempre que no tenga prisa claro...

Para hacer nuestra sopita esta vez vamos a usar la cacerola de la serie Cristal Due cortesía de Vitrinor-Magefesa.


Me encanta esta batería de cocina porque tiene una forma clásica en un acabado moderno y además es de estupendísima calidad antiadherente, hecho en España. La tapa es de cristal con agarres de baquelita, no te quemas y se ve qué tal va cocinando, ¡perfecta!

Para nuestra sopa vamos a usar una base de caldo de marisco, pero puedes hacerla vegana/vegetariana totalmente. Se tarda apenas 15-20 minutos en prepararla ¿list@s?


Ingredientes: (4 personas aprox)
  • 1 Patata
  • 1 Calabacín pequeño
  • 8 Langostinos
  • 4 Anchoas secas
  • 4 Dientes de ajo
  • 1 Cebolleta tierna
  • 1 Litro agua
  • 100 - 150 g Tofu firme
  • 3 Cucharadas soperas de miso / Pasta de soja fermentada - 된장 
  • Opcional: guindilla verde

Mientras ponemos en agua a calentar, preparemos la base del caldo.


Os he dicho anchoas secas y langostinos, pero como no tengo anchoas ahora, sólo usaré el marisco: los pelamos, echamos las cabezas al agua caliente y reservamos los cuerpos para después, le quitamos la venilla de la tripa por si tuvieran tierra.





Pelaremos la patata y la haremos daditos. El calabacín y la cebolleta las picaremos del mismo tamaño que las patatas y reservamos un poco del verde de la cebolleta para servir.


Volvemos al caldo y lo colamos retirando las cabezas. Si habéis escogido la opción vegana/vegetariana, la receta empieza aquí: añadiremos las verduras picadas, el ajo triturado, la guindilla cortada si lo queréis picante y el doenjang. Dejaremos hervir hasta que la patata esté tierna pero no deshecha.




En este punto añadimos los langostinos troceados y el tofu a daditos. Dejaremos hervir 2 ó 3 minutos más y servimos. Lo podéis adornar con un poquito del verde tierno de la cebolleta bien picadito. Este plato no necesita sal, la fermentación del doenjan ya da el umami suficiente.



Esta sopa es perfecta para cualquier comida, como primer plato o como plato único si además añades arroz... con mucha sustancia y sin grasa. Esperamos que os guste.



¡Hasta la próxima! 다음에 보자!




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