martes, 20 de septiembre de 2016

Colifor rebozada


Para el segundo día os traemos una receta del año de María Castaña...lo digo porque siempre la he conocido en casa y ya voy para vieja, así que ni idea de los orígenes porque ya la conocía hasta mi abuela.

De entre todas las verduras recibidas por cortesía de  ASEVEC esta vez he escogido la coliflor, y si ayer os contaba la ventaja en el racionamiento de las verduras congeladas, hoy vamos a hablar de los beneficios saludables. 

Es muy importante que, con la vida tan ajetreada que llevamos, estemos bien aprovisionados de vitaminas y antioxidantes. La mejor fuente indudablemente son las verduras, e igual que uno guarda las joyas en un joyero, nuestro congelador de casa será el mejor joyero de vitaminas siempre a tu disposición. Las verduras están recogidas en su punto óptimo y apenas pasan unas horas desde que se recoge hasta que se ultracongela, tienen prácticamente las mismas propiedades que si fuera fresca o incluso conservan más, porque las que compras frescas en el mercado no sabes cuánto tiempo ha pasado desde que las han recogido y muy probablemente hayan pasado un tiempo en cámara frigorífica. Encima tiene la ventaja de que ya vienen limpias y troceadas listas para cocinar. No hay excusa para comer saludable porque nadie te va a cuidar mejor que tú mismo.



He escogido la coliflor, no sólo porque sea una de mis verduras favoritas, sino por las propiedades que tiene. A mucha gente le parece desabrida o de dieta, o por el olor al cocinarla, que por otra parte se va enseguida. Sin embargo mi me parece estupenda y muy polifacética, se pueden hacer con ellas muchas recetas geniales que ni os imagináis y poco a poco os las enseñaremos todas...ninguna de dieta por cierto. Cargada de fibras dietéticas, vitaminas B5, B6, ácido fólico, potasio y fósforo, tiene poco contenido en hidratos de carbono, grasas y proteínas, así que es estupenda para evitar la hipertensión y la retención de líquido. Que no os eche para atrás el olor, se debe a los compuestos azufre que contienen, se va en un momento y es perfectamente soportable...si fuera durian ya os querría ver yo.

Esta receta se prepara en apenas 15min y es muy fácil, así que tampoco es excusa para no disfrutar de ella, sirve tanto de aperitivo como de acompañamiento, aunque en casa la servimos muchas veces como segundo plato principal.  



Ingredientes (4 personas):
  • 500g coliflor
  • 1 taza agua
  • 2 taza harina
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato / levadura
  • 1 cucharadita de colorante
  • Ajo
  • Perejil
  • Sal


Sin gluten: sustituye la harina de trigo por otra de tu preferencia, ya son muy fáciles de encontrar en el mercado. La textura de la masa puede cambiar.



Necesitamos que la coliflor esté descongelada o a medio descongelar. La pasaremos la noche anterior al frigo para una descongelación lenta, así la verdura conservará mejor sus propiedades. Vamos a medio cocinarla al vapor, 2-3 minutos es suficiente. Es la mejor forma para que pierda las menos vitaminas posible, que no esté en contacto con el agua. Si no tenéis vaporera convencional, también podéis cocinarla en el micro en recipiente tapado, aunque no hay más remedio, la podéis hacer hervida, pero aprovechad el agua después para alguna sopita.





Una vez atemperada, la puedes dejar a trozos grandes o cortar a trocitos más pequeños, según tu destreza luego a la hora de freír o para qué la vayas a usar. Como nosotras la pondremos de aperitivo, la contaremos en trocitos pequeños. Hasta aquí la coliflor sigue estando a medio cocinar.




En un recipiente algo profundo pondremos el agua templada, añadiremos la levadura o el bicarbonato, lo que tengáis, el colorante, el ajo triturado o muy picadito, la sal y el perejil picado. Vais añadiendo la harina poco a poco hasta conseguir una masa chiclosa...la consistencia es como la masa de los churros. Podéis probar de sal y corregir, la coliflor es dulzona y hasta ahora no le hemos añadido nada, todo va en la masa.






En una sartén profunda o una cacerola pondremos el aceite y esperaremos hasta que esté bien caliente antes de meter la coliflor en el rebozado. Es importante que no lo hagáis con antelación ni la dejéis dentro, en caso contrario os encontraréis con un mazacote...el que avisa no es traidor. Si lo dejáis mucho rato, la masa penetrará por todos los huequecitos de la coliflor y no se freirá bien, quedará masa sin cocinar dentro y arruinará el plato, Así que es importante que  rebocemos ligeramente los trocitos de coliflor justo en el momento y los echamos a freír hasta  que estén dorados.



Este rebozado también es estupendo para bacalao, tanto en trozos grandes como desmigado, para las gambas y también la masa sola frita a cucharadas servida con miel de caña. Cuando era pequeña y no distinguía muy bien, como todo tiene el mismo color una vez frito, luego tenía que ir oliendo o abriendo los trozos que cogía para saber de qué eran...por aquel entonces no me gustaba para nada el sabor fuerte del bacalao, así que sólo me comía la coliflor, las gambas o la masa sola...o peor, dejaba al bacalao en cueros en el plato del que estuviera más cerca y me comía sólo el rebozado, que era fácil cuando estaba en un taco grande, pero imaginaros cuando era desmigado entre la masa, hurgando hasta sacar el más ínfimo trocito de pescado jajajja cosas de niños y no ahora que me como hasta las serpientes xD




Hasta que nos volvamos a ver mañ con otra receta, si queréis saber más sobre ASEVEC, podéis visitar su Web, su Facebook, o en Twitter. También os recuerdo que podéis aprender más recetas con verduras congeladas de otros Blogs tecleando #Miverduracongelada. 


1 comentario:

  1. Será de María Castaña pero a mí me chifla la receta, gracias

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